Diario París 2: El Louvre y la Isla de la Cité

Tras levantarme temprano puse rumbo al museo más importante de París y de los más importantes del mundo con más de 8 millones de visitantes anuales: el Museo del Louvre para posteriormente visitar la Isla de la Cité. El laberinto de salas abruma al turista con múltiples estatuas y cuadros de gran belleza, siendo la pieza maestra: La Gioconda de Leonardo da Vinci.

Interior del Museo del Louvre.

Interior del Museo del Louvre.

La Gioconda de Leonardo da Vinci.

La Gioconda de Leonardo da Vinci.

Una vez satisfecha mi curiosidad artística caminé hasta llegar al Puente Nuevo (Pont Neuf), que siguiendo una de las costumbres que más repulsión me ofrece, estaba repleto de candados (además hay vendedores de candados en los extremos del puente). No obstante las vistas desde el puente más antiguo y largo de la ciudad con 232 metros son fantásticas.

Puente Nuevo de París.

Puente Nuevo de París.

Candados en Pont Neuf.

Candados en Pont Neuf.

Tras cruzar el puente nos encontramos en la Isla de la Cité (Île de la Cité) que dio origen a la ciudad y es el verdadero corazón de la capital francesa.

¿Qué ver en la Isla de la Cité (Île de la Cité) en París?

Lo primero que pude descubrir es la bella obra arquitectónica del Palacio de Justicia (Palais de Jutice). Es un edificio histórico, ya que alberga la Conciergerie, la prisión donde estuvo encerrada Maria Antonieta.

Palacio de Justicia (Palais de Jutice) en la Isla de la Cité.

Palacio de Justicia (Palais de Jutice) en la Isla de la Cité.

Mi primera visita dentro de la isla fue Sainte Chapelle. Al entrar en la planta baja lo primero que pensé era que había tirado los 10€ de la visita, pero tras subir a la planta de arriba desapareció rápidamente esa impresión. Nunca en mi vida había visto un conjunto de vidrieras de tal belleza, imposible bajar la cabeza durante la visita. Recomiendo disfrutar tranquilamente de las 1.113 escenas que narran la historia de la humanidad en las 15 vidrieras.

Iglesia Sainte Chapelle.

Iglesia Sainte Chapelle.

Interior de Sainte Chapelle.

Interior de Sainte Chapelle.

Vidrieras en Sainte Chapelle.

Vidrieras en Sainte Chapelle.

Muy cerca se encuentra otra de las construcciones más conocidas y fotografiadas del mundo: la Catedral de Notre Dame. Su fachada y sus dos torres nos presentan una de las catedrales góticas más antiguas del mundo construida entre 1163 y 1245.

Catedral de Notre Dame.

Catedral de Notre Dame.

Interior de la Catedral de Notre Dame.

Interior de la Catedral de Notre Dame.

Tras visitar la catedral, crucé el Pont de l’Archevêché (Puente del Arzobispado), el más estrecho del río Sena con sus 11 metros de ancho que permiten al turista unas preciosas fotografías abandonando la Isla de la Cité.

Notre Dame desde el Pont de l'Archevêché (Puente del Arzobispado).

Notre Dame desde el Pont de l’Archevêché (Puente del Arzobispado).

Sin querer, callejeando por la ciudad me topé con la pequeña iglesia Saint Julien le Pauvre. No os dejéis llevar por su sencillo exterior, ya que se trata de uno de los templos más antiguos de la ciudad del siglo XII.

Iglesia Saint Julien le Pauvre.

Iglesia Saint Julien le Pauvre.

Al salir, me pudo la curiosidad y me dirigí a la calle más estrecha de París con 1,80 metros de anchurarue du Chat Qui Pêche. Aunque os aviso, es decepcionante y aparte de su estrechez no tiene belleza alguna como podéis ver en la foto.

Rue du Chat Qui Pêche.

Rue du Chat Qui Pêche.

Mi siguiente destino fue la iglesia de Saint Severin localizada en el Barrio Latino. Su torre es histórica ya que contiene las campanas más antiguas de la ciudad, que datan de 1412.

Interior de la Iglesia de Saint Severin.

Interior de la Iglesia de Saint Severin.

Siguiendo mi recorrido me vi en una bella plaza en cuyo extremo estaba localizada la Universidad de París I Panthéon-Sorbonne. Hablamos de un templo del estudio, siendo la mejor universidad de Francia y una de las mejores del mundo.

Universidad de París I Panthéon-Sorbonne.

Universidad de París I Panthéon-Sorbonne.

Mi día terminó en la Place du Panthéon, aunque debido a la hora que era decidí posponer mi visita para otro día. Una dura jornada por la ciudad parisina, pero que había merecido totalmente la pena.

Place du Panthéon.

Place du Panthéon.

Mi itinerario:

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